En nuestra situación socio-económica  de alto desempleo,  se  requiere la generación de empleo a partir de la necesidad de poner en práctica la autogestión empresarial.  Las entidades encargadas de dar la estructura teórica y la formación académica superior  no  hacen un esfuerzo por colocar a sus educados en la fuerza laboral activa.

Existe la necesidad de hacer una interface relacional directa y oportuna entre la cátedra y la práctica, para enrolarse en oficios profesionales dignos, donde los resultados y los altos ingresos dependan de las partes  Para entrar en acción, ahora mismo,  la forma más expedita de lograrlo es a partir del desarrollo de  habilidades y competencias en la profesión más antigua del mundo, las ventas.

Formar y mantener un equipo de profesionales para la venta, deberá ser hoy un objetivo estratégico de las organizaciones, la pregunta es: ¿por qué los vendedores no tienen el reconocimiento real de su importancia en la sostenibilidad de las empresas?

Hace muchos años escuché a una persona decirle a un conocido suyo: “oye, ayúdame con un puesto para mi hijo, aunque sea de vendedor”,  cuántas veces se ha descrito la profesión de ventas como la última alternativa que tiene las personas para ubicarse laboralmente y tal vez así sea, dado que no he conocido a ninguna persona que haya tenido como proyecto de vida ser vendedor.

Yo mismo llegué a este maravilloso mundo de las ventas, la profesión mejor pagada del mundo, por casualidad. Mi sueño era jugar futbol profesional y en aquéllos años a los 18 todavía era posible serlo; un sábado en la mañana jugaba un partido de fútbol y se me acercó alguien quien me invitó a jugar con su equipo, terminado el partido me dijo que para jugar ahí debería trabajar para esa empresa, una compañía de seguros.

Así que mi motivación inicial siempre fue jugar futbol, sin embargo, para hacerlo debía vender. Irónicamente lo primero me llevó a lo segundo y descubrir que vender es una profesión tan difícil pero tan satisfactoria cómo ir a la luna hizo de mí lo que hoy soy, orgullosamente un vendedor profesional.

Para lograrlo me he formado, he leído acerca del tema, he tomado cursos, he asistido a conferencias, he visto videos, películas me he juntado con los mejores y me he convertido en un ganador.

La respuesta a mi interrogante puede estar en que las organizaciones aún no son conscientes de que sin vendedores no hay ingresos y sin clientes no hay vendedores, así que es prioritario que los líderes de las organizaciones inviertan tanto en la formación y el desarrollo de su fuerza comercial, como en la innovación y desarrollo de nuevos productos, ya que por sí mismo el vendedor de hoy es el producto más importante de cualquier empresa.

Hoy cual va se el camino que vas tomar para impulsar tu negocios?

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