Asocajas plantea revisar la focalización de los subsidios de vivienda y fortalecer la movilidad social. El desafío para Colombia es ampliar las oportunidades de los hogares, mejorar la articulación institucional y garantizar que los recursos sociales generen resultados sostenibles.
Por: Café con la Gerencia
Categoría: Gerencia social, vivienda y desarrollo territorial.
Introducción: la movilidad social como desafío empresarial y social
La movilidad social es uno de los grandes desafíos del desarrollo colombiano. No se trata únicamente de reducir la pobreza, sino de crear condiciones para que las personas y las familias mejoren sus ingresos, accedan a una vivienda digna, desarrollen capacidades y construyan oportunidades sostenibles para su futuro.
En este propósito, las cajas de compensación familiar cumplen una función relevante dentro del sistema de protección social, al transformar los aportes de los empleadores en servicios y beneficios para los trabajadores afiliados y sus familias.
Durante la apertura del 36.º Congreso Nacional de Cajas de Compensación Familiar, realizado el 22 de octubre de 2026, la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas) puso sobre la mesa tres asuntos estratégicos: ampliar la cobertura del sistema hacia quienes están fuera de la formalidad laboral, revisar la focalización de los subsidios de vivienda y examinar los mecanismos de intervención administrativa de las cajas.
Las cifras presentadas por el gremio dimensionan el alcance del sistema: aportes de aproximadamente 866.000 unidades productivas, 10,8 millones de trabajadores afiliados y 9,8 millones de familiares beneficiarios.
El debate abre una pregunta fundamental para la gerencia pública y privada: ¿cómo convertir los recursos destinados a la protección social en mayores oportunidades, mejores condiciones de vida y desarrollo económico para los territorios?
1. Las cajas de compensación: una capacidad estratégica del sistema social colombiano
Las cajas de compensación familiar forman parte de la arquitectura de protección social de Colombia. Su función comprende servicios y beneficios relacionados con bienestar, recreación, educación, vivienda y otros componentes definidos por la normativa aplicable.
Su relevancia no radica solamente en el volumen de personas atendidas. También está en su capacidad para conectar recursos empresariales con necesidades sociales concretas.
En su intervención durante el congreso, Jaime Trucco del Castillo, director general de Comfenalco Cartagena, destacó la necesidad de ampliar la cobertura hacia las personas que permanecen fuera de la formalidad laboral.
El planteamiento apunta a una dificultad estructural: los mecanismos de protección vinculados al empleo formal no alcanzan de la misma manera a todos los trabajadores.
Desde una perspectiva de política social, este reto exige analizar cómo se pueden ampliar las oportunidades de acceso a servicios, fortalecer las rutas de inclusión productiva y mejorar la articulación entre las instituciones responsables.
Para las empresas, también representa una oportunidad para comprender que la formalización laboral y el bienestar de los trabajadores no son asuntos aislados de la competitividad. Se relacionan con la estabilidad de los hogares, la capacidad de consumo, el desarrollo del talento humano y la sostenibilidad de las organizaciones.
2. Subsidios de vivienda: ¿cómo mejorar la focalización?
Uno de los temas centrales planteados por Adriana Guillén Arango, presidenta ejecutiva de Asocajas, fue la necesidad de revisar la focalización de los subsidios de vivienda de acuerdo con los ingresos de los afiliados.
El debate se relaciona con una pregunta de diseño de política pública: ¿cómo asignar los recursos disponibles para que respondan de manera efectiva a las necesidades de los hogares y a sus posibilidades reales de acceder a una solución habitacional?
La focalización requiere considerar más que el ingreso nominal. También es necesario analizar las condiciones de financiación, la capacidad de ahorro, la composición del hogar, el costo de la vivienda, la disponibilidad de oferta y las diferencias territoriales.
Dos hogares con ingresos similares pueden enfrentar barreras distintas para adquirir una vivienda. Por ello, los criterios de asignación y los instrumentos de apoyo deben evaluarse a partir de las condiciones que determinan el acceso efectivo.
Una revisión técnica de la focalización podría examinar, entre otros aspectos:
- Capacidad real de compra: relación entre ingresos, ahorro, cuota inicial y obligaciones financieras.
- Diferencias territoriales: variaciones en el precio de la vivienda, los servicios y los costos de transporte.
- Complementariedad de apoyos: articulación entre subsidios, crédito hipotecario, ahorro familiar y otros instrumentos aplicables.
- Resultados sociales: número de hogares que logran acceder efectivamente a una vivienda y sostenibilidad de esa adquisición.
- Equidad en la asignación: claridad de los criterios, transparencia y mecanismos de seguimiento.
El propósito no debería limitarse a distribuir recursos, sino a comprender si los instrumentos existentes permiten que los hogares elegibles superen las barreras que les impiden acceder a una vivienda.
3. Las cifras de vivienda: una capacidad que debe traducirse en resultados
Según el balance presentado por Asocajas durante el congreso, desde 2019 se han asignado más de 189.000 subsidios familiares de vivienda, que han beneficiado a 427.000 familias, con recursos por $12 billones.
Estas cifras muestran la dimensión de la participación de las cajas de compensación en el acceso a soluciones habitacionales.
Sin embargo, para valorar integralmente el impacto de los subsidios es necesario observar no solo los recursos asignados, sino también los resultados obtenidos.
Entre los indicadores que pueden contribuir a este análisis se encuentran:
- Proporción de subsidios asignados que culminan en la adquisición efectiva de vivienda.
- Tiempo promedio entre la asignación y la aplicación del beneficio.
- Distribución de los hogares beneficiarios por ingresos y territorio.
- Participación de los subsidios en el cierre de la brecha financiera para adquirir vivienda.
- Características de las soluciones habitacionales y acceso a servicios esenciales.
- Barreras que enfrentan los hogares para completar el proceso de compra.
Esta perspectiva permite avanzar hacia una evaluación orientada a resultados. La asignación de recursos es un indicador de gestión; la mejora efectiva de las condiciones de vida es el resultado social que debe analizarse.
4. Vivienda y construcción: una relación que requiere coordinación
Los subsidios de vivienda también tienen efectos sobre la actividad económica. Pueden contribuir a la demanda de soluciones habitacionales y generar conexiones con sectores como construcción, materiales, transporte, servicios profesionales y financiación.
Durante su intervención, la presidenta ejecutiva de Asocajas destacó el papel de las cajas en el sostenimiento del sector de la construcción, particularmente durante los cuatro años en los que, según lo expuesto, no se contó con el programa Mi Casa Ya.
Esta relación evidencia que la política de vivienda puede tener una doble dimensión: social, al facilitar el acceso de los hogares a una solución habitacional, y económica, al movilizar actividades productivas y empleo.
No obstante, el impacto depende de la articulación entre los subsidios, la oferta de vivienda, las condiciones de crédito, la disponibilidad de suelo urbanizable, la infraestructura y la capacidad de pago de los hogares.
Un subsidio por sí solo no resuelve todos estos factores. Si la oferta habitacional es insuficiente o los hogares no pueden acceder a financiación complementaria, el beneficio puede encontrar barreras para materializarse.
Por ello, la coordinación entre el Estado, las cajas de compensación, el sector financiero, los constructores y los gobiernos territoriales es fundamental para identificar cuellos de botella y desarrollar soluciones ajustadas a las realidades locales.
5. Movilidad social: pasar del beneficio a la construcción de capacidades
La movilidad social implica que las personas puedan mejorar sus condiciones de vida y ampliar sus oportunidades a lo largo del tiempo.
En este sentido, la vivienda es un componente importante, pero no debe analizarse de forma aislada. Su impacto se relaciona con el acceso al empleo, la educación, la salud, el transporte, la seguridad económica y las oportunidades de desarrollo productivo.
Asocajas planteó como desafío impulsar la movilidad social para que los hogares en situación de pobreza puedan avanzar hacia el segmento medio.
Este objetivo exige una mirada integral. La asignación de beneficios sociales puede atender necesidades inmediatas, pero el fortalecimiento de las capacidades de los hogares también requiere oportunidades de generación de ingresos, formación y acceso a servicios.
Desde una perspectiva de gestión, la movilidad social puede analizarse a través de cuatro dimensiones:
Estabilidad económica. Capacidad de los hogares para cubrir sus necesidades y afrontar contingencias sin deteriorar de manera significativa sus condiciones de vida.
Acceso a oportunidades. Posibilidad de acceder a vivienda, educación, formación laboral, salud y servicios esenciales.
Desarrollo de capacidades. Fortalecimiento de competencias que permitan mejorar la empleabilidad, emprender y participar en actividades productivas.
Sostenibilidad de los avances. Capacidad de mantener las mejoras alcanzadas y reducir la exposición a riesgos que puedan llevar a los hogares nuevamente a situaciones de vulnerabilidad.
La combinación de estas dimensiones permite comprender que la movilidad social no depende de una sola transferencia económica, sino de un conjunto de condiciones que deben funcionar de manera coordinada.
6. Gobernanza y vigilancia: reglas claras para fortalecer la confianza institucional
Otro asunto relevante abordado por Asocajas fue la duración y el alcance de las intervenciones administrativas a las cajas de compensación familiar.
Durante el congreso, Adriana Guillén señaló que 11 cajas se encontraban bajo medidas de intervención administrativa y cuestionó la duración de algunos procesos.
También se refirió al caso de Comfamiliar Atlántico y manifestó inquietudes sobre las circunstancias en las que se produjo su intervención. Estas afirmaciones corresponden a los planteamientos expuestos por la dirigente y deben entenderse como tales, no como conclusiones independientes sobre la legalidad de cada actuación.
La discusión pone de relieve la importancia de contar con mecanismos de inspección, vigilancia y control que combinen la protección de los recursos sociales con garantías de debido proceso, criterios transparentes y decisiones debidamente sustentadas.
La referencia presentada por Asocajas a la Sentencia C-298 de 2025 de la Corte Constitucional también hace parte de este debate. Según la información suministrada, la decisión declaró inexequibles disposiciones relacionadas con determinadas potestades y difirió sus efectos hasta el 21 de junio de 2027, plazo previsto para que el Congreso expida un régimen integral de inspección, vigilancia y control.
Por tratarse de un asunto jurídico con efectos institucionales, es importante consultar el texto oficial de la sentencia y las disposiciones aplicables antes de formular conclusiones sobre su alcance.
Desde la perspectiva gerencial, una gobernanza sólida requiere:
- Reglas claras sobre las competencias de las autoridades.
- Criterios verificables para iniciar y mantener medidas de intervención.
- Seguimiento oportuno a los procesos administrativos.
- Mecanismos de rendición de cuentas y transparencia.
- Protección de los recursos destinados a los beneficiarios.
- Respeto por el debido proceso y los derechos de las entidades involucradas.
La confianza institucional se fortalece cuando las decisiones pueden explicarse, verificarse y someterse a controles adecuados.
7. El papel de las empresas en el desarrollo social
La conversación sobre las cajas de compensación también invita a reflexionar sobre la responsabilidad empresarial en el desarrollo de los territorios.
Las organizaciones pueden contribuir mediante la formalización laboral, el cumplimiento de sus obligaciones, la promoción del bienestar de sus colaboradores y la construcción de relaciones sostenibles con sus comunidades.
Para la gerencia, esto supone integrar la dimensión social en las decisiones de negocio. No se trata únicamente de cumplir requisitos, sino de reconocer cómo las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias se relacionan con la estabilidad laboral, el desarrollo de capacidades y la productividad.
Las empresas pueden fortalecer esta contribución al:
- Promover empleo formal y condiciones laborales dignas.
- Informar a sus colaboradores sobre los servicios y beneficios disponibles.
- Facilitar el acceso a programas de formación y bienestar.
- Identificar necesidades sociales relevantes para sus equipos.
- Participar en alianzas territoriales que articulen actores públicos, privados y comunitarios.
- Medir los resultados de las iniciativas de bienestar y desarrollo humano.
Estas acciones pueden ayudar a construir entornos laborales más sólidos y a fortalecer la relación entre actividad empresarial y bienestar social.
8. Una agenda estratégica para mejorar los resultados sociales
Desde Café con la Gerencia, proponemos organizar este desafío alrededor de cinco líneas de acción.
1. Diagnóstico basado en evidencia. Identificar las barreras que enfrentan los hogares para acceder a vivienda, empleo formal y servicios sociales, diferenciando las condiciones por territorio y nivel de ingreso.
2. Focalización con enfoque integral. Evaluar los criterios de asignación de subsidios considerando capacidad de pago, condiciones territoriales, oferta disponible y necesidades de los hogares.
3. Articulación institucional. Fortalecer la coordinación entre cajas de compensación, entidades públicas, sector financiero, constructores, empresas y gobiernos locales.
4. Gobernanza y transparencia. Promover mecanismos de supervisión con reglas claras, seguimiento oportuno y garantías de debido proceso.
5. Evaluación de impacto. Medir no solo cuántos recursos se asignan, sino cuántos hogares logran acceder a una vivienda, mejorar sus condiciones económicas y ampliar sus oportunidades.
Esta agenda permite conectar la gestión de los recursos con los resultados que importan para las personas y los territorios.
Conclusión: la movilidad social necesita estrategia, articulación y resultados
El debate planteado por Asocajas durante el 36.º Congreso Nacional de Cajas de Compensación Familiar refleja desafíos centrales para el desarrollo colombiano: ampliar la cobertura de la protección social, mejorar la focalización de los subsidios de vivienda y fortalecer los mecanismos institucionales de vigilancia y control.
Las cifras presentadas sobre afiliados, familiares beneficiarios y recursos destinados a vivienda muestran la escala del sistema y la importancia de evaluar sus resultados con una perspectiva integral.
El reto no consiste solamente en asignar beneficios, sino en crear condiciones para que las familias accedan efectivamente a soluciones habitacionales, fortalezcan su estabilidad económica y amplíen sus oportunidades.
Para lograrlo, se requiere una gestión basada en evidencia, coordinación entre actores, transparencia institucional y evaluación continua.
Desde Café con la Gerencia entendemos que el desarrollo social también exige capacidades gerenciales: diagnosticar, priorizar, ejecutar, medir y aprender.
La movilidad social no se construye con una sola decisión. Se fortalece cuando las instituciones, las empresas y los territorios convierten los recursos disponibles en oportunidades reales y sostenibles para las personas.
Preguntas para la reflexión gerencial
- ¿Cómo podemos medir si los subsidios de vivienda están cerrando las brechas de acceso?
- ¿Qué barreras territoriales impiden que los hogares conviertan un subsidio en una solución habitacional efectiva?
- ¿Cómo pueden las empresas contribuir a la formalización laboral y al bienestar de las familias?
- ¿Qué mecanismos de gobernanza fortalecen la transparencia sin desconocer el debido proceso?
- ¿Qué indicadores permitirían evaluar avances reales en movilidad social?
Café con la Gerencia
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Fuentes y nota editorial
- Información suministrada sobre el 36.º Congreso Nacional de Cajas de Compensación Familiar y las intervenciones de Asocajas.
- La República. “Asocajas llamó a fortalecer la movilidad social y revisar la focalización de los subsidios de vivienda”. Consultar artículo original.
- Corte Constitucional de Colombia. Sentencia C-298 de 2025, citada en la información suministrada. Se recomienda consultar el texto oficial para confirmar su alcance y los efectos jurídicos aplicables.
Nota editorial: las cifras y declaraciones se atribuyen a la información compartida sobre el congreso. Antes de publicar, conviene verificar los datos con las fuentes institucionales y revisar la referencia jurídica directamente en la Corte Constitucional.